No es lo que escuchas, es lo que sientes

Actualidad

Llenazo para las bandas sonoras

Oviedo 19 de agosto de 2016

Óliver Díaz al mando de la Oviedo Filarmonía llenó de «magia» un abarrotado auditorio ovetense


Si las películas no tuvieran música, las emociones transmitidas al espectador perderían una buena parte de su color e intensidad. Las bandas sonoras forman un aspecto esencial del...



Festival de bandas sonoras

Oviedo 18 de agosto de 2016

Díaz regresa a casa para abordar la segunda edición del Oviedo FilmMusic Live al frente de la Oviedo Filarmonía


En los Oscar existe una categoría que es «Mejor banda sonora». En los Goya, este premio recibe el nombre de «Mejor Música Original». En una película, la...



De espaldas
al atril

Oliver Díaz

POR UN 2016 BISIESTO TAMBIÉN EN ÉXITOS… Desde la frontera festiva y gozosa, que entre amables felicitaciones y nobles deseos marca el final de un período que se acaba y el inicio de otro que comienza, envío desde este atril un abrazo lleno de afecto a mis nuevos compañeros del Teatro de La Zarzuela de Madrid y otro lleno de cordialidad a mis viejos amigos –y sin embargo tan jóvenes músicos– que hacen resplandecer a la Barbieri Symphony Orchestra. Llegue mi saludo también, lleno de sincera estima y verdadero aprecio, a mis colegas de profesión, orquestas, coros, instrumentistas, cantantes, compositores, escenógrafos, bailarines, figurinistas… y a todos quienes ponen su alma al servicio de la música. Y, naturalmente, a las entidades, asociaciones, melómanos, aficionados y seguidores por el impagable apoyo, fidelidad y simpatía que me dispensáis. ¡Feliz año nuevo!

Óliver Díaz - 1 de enero de 2016

¡QUÉ NO PARE LA MÚSICA! «… el murmullo se convierte en bramido, por último vocifera, para quebrarse de un gesto, arrullarse en silencio sordo: el hombre solo de pie, domador, ha aparecido, los golpecitos de la batuta contra el pupitre apaciguan el rugir salvaje y doloroso de la orquesta que se acordaba […] Se diría que el último eco de protesta de la vida brutal y confusa ha vibrado en esas maderas, esos colores y esas cuerdas; que el alma de la calle ha terminado de pasar por allí… Y entonces se produce uno de los silencios más profundos y más punzantes que podamos oír en una época que ya casi no conoce el silencio, algo como una maravillosa detención del corazón, algunos segundos durante los cuales toda la vida ordinaria es como contenida, olvidada, por un prodigioso deseo de sincronía. La suerte de dos mil almas (el respetable público) está a merced del grupo sombrío que espera una orden. Y el primer deslizamiento de la primera sonoridad es, deliciosamente, el mismo de la vida liberada que se hace a la mar, hacia lo desconocido […] Y sólo la dulzura del primer beso de la amada, después de años de espera, iguala su suavidad indecible». Con este expresivo texto de Camille Mauclair agradezco la generosa entrega de los músicos que he dirigido en 2014 y deseo a cuantos seguiréis haciendo posible el milagro de la música en 2015, un tiempo nuevo lleno de trabajo y de éxito. Y a los aficionados, largas horas de satisfacción, de placer y de éxtasis. A todos, muchas felicidades y muy próspero Año Nuevo.

Óliver Díaz - Madrid, 1 de enero de 2015

POR UN BUEN AÑO… Entre el «Requiem» de Verdi del pasado lunes y la Gala de Zarzuela del próximo sábado, hemos dejado atrás 2013 y nos adentramos de lleno en 2014. No hay mayor felicidad que despedir un tiempo que se va y saludar otro que empieza rodeado de partituras y proyectos. Que sea un buen año para la música, los músicos y los melómanos de todos los confines de la tierra. Y que sea un buen año para ti, estimado amigo, por compartir conmigo este «atril» y regalarme tu aliento, tu cercanía y tu amabilidad en cada visita.

Óliver Díaz - Madrid, 1 de enero de 2014

FORTUNA… La «rueda de la fortuna» me trae de nuevo a Rumanía. Es una inmensa fortuna por partida doble. Lo es por mi bautismo en la dirección de «Carmina Burana», que incorpora la conocida parte músico-coral del mismo título, y por poder hacerlo con una orquesta y un coro que reúne a profesionales tan reconocidos como los de la Filarmónica de Transilvania. Lo es, de manera especialmente entrañable, por el afecto que recibo de los aficionados de este gran país europeo cada vez que vengo a dirigir aquí. Gracias a los unos por vuestra entrega y a los otros por vuestra hospitalidad. Gracias, en fin, a todos cuantos amáis la música y eleváis el arte a las más altas cimas.

Óliver Díaz - Cluj-Napoca, 24 de octubre de 2013

¡FELICES VACACIONES…! Sibiu (Transilvania). Última estación de una gran temporada que ha dado mucho de sí. Broche de oro a un año muy completo en el que entre otras cosas ha visto la luz mi querida Barbieri Symphony Orchestra. Me encuentro en tierra de gran tradición musical (a todos nos vienen a la mente los nombres de Celibidache, Cotrubas, Gheorghiu, Lipati, Lupu, y un largo etc.) y me alegra muchísimo comprobar el crecimiento socioeconómico que se atisba año tras año por estos lares y la gran cantidad de recursos públicos que emplean en cultura (en el caso de Sibiu es realmente sorprendente). Os dejo la siguiente reflexión: toda civilización que traiciona sus propios valores culturales está inevitablemente abocada al fracaso. Deberíamos recordar que tras la segunda guerra mundial lo primero que Alemania puso en pie fueron las bibliotecas y las salas de conciertos. Parece que no les ha ido mal. Quizá ha llegado el momento de que en nuestra querida España nos planteemos qué tipo de país queremos y hacia dónde caminamos. Pero ahora lo que toca es pensar en descansar, se imponen unas breves vacaciones para recargar las baterías. La siguiente será una temporada apasionante y harina de un nuevo «De espaldas al atril». Hasta entonces, ¡feliz verano a todos!

Óliver Díaz - Sibiu, 4 de julio de 2013

BIENVENIDO 2013… Hoy es un día de grandes estrenos. Comenzamos la andadura de 2013, que ya retoza bullicioso por todos los almanaques. Inauguramos una orquesta, la «Barbieri», en el incomparable escenario del Teatro de La Zarzuela de Madrid. Y acometemos un programa, el de «Año Nuevo», con el honroso recado de hacer un concierto inédito con la música de siempre… Hoy es el día primero de una aventura que pretendemos largamente venturosa. Gracias a todos y en especial a ti, querido lector, por haber llegado hasta aquí y por seguir acompañándome en este viaje apasionante. Mis mejores deseos y muchas felicidades.

Óliver Díaz - Madrid, 1 de enero de 2013

BARBIERI SYMPHONY ORCHESTRA… Acaba de ver la luz un ambicioso proyecto que tengo el placer de capitanear como director titular y artístico: Barbieri Symphony Orchestra. Desandando utopías, rehuyendo pesimismos y plantando cara a las circunstancias, la orquesta llega con una hogaza de coraje fresco bajo el brazo y da sus primeros pasos con los patucos de la excelencia musical y de la sostenibilidad económica como objetivos primordiales. Fue en 1997 cuando el gran maestro Claudio Abbado tuvo la brillante idea de crear, a partir de la Gustav Mahler Youth Orchestra –que reunía a algunos de los mejores músicos jóvenes de Europa–, la Mahler Chamber Orchestra, una agrupación «free lance» integrada por una selección de instrumentistas que, habiendo apenas completado sus estudios, ya daba resultados especialmente formidables. Como es sabido, muchos de los mejores músicos de nuestro país conforman la Joven Orquesta Nacional de España, JONDE, reconocida por su alto grado de compromiso y calidad, generación tras generación. Pues bien, respaldados por la lucidez del ilustre director italiano y pidiéndole de prestado su enorme inspiración, Barbieri Symphony Orchestra se abastece del oficio de aquellos que han ido dejando atrás su época de principiantes, se sostiene en una estructura de profesionales autónomos y se revela como una radiante empresa con mucho futuro a la vista. Muy pronto, podremos ofrecer el balance de nuestra «ópera prima», celebrada en formato «flashmob» el 28 de octubre pasado en Madrid, y desvelaremos la fecha y lugar –ambos muy señalados– del primer concierto que haremos sobre un escenario. Nos aprestamos, sin demora ni pausa, a cumplir nuestra misión cultural y a responder con talento a la marea de expectación generada. Es lo que toca…

Óliver Díaz - Madrid, 11 de noviembre de 2012

NUEVA TEMPORADA... Acabo de vivir una maravillosa experiencia en Nueva York, tras recibir el encargo de dirigir un fascinante proyecto que ha estado a punto de llevarme a los Estados Unidos una década después de finalizar mis estudios en la «Gran Manzana». Mas la debida fidelidad a numerosas obligaciones artísticas comprometidas con antelación hubo de dejar en compás de espera, por el momento, la inapelable dedicación absoluta que exigía ponerse al frente de un espectáculo que mueve multitudes en todo el mundo. Es verdad que la temporada que ya calienta motores trae las alforjas cargadas de atractivos y mencionaré tres programas que me resultan ciertamente especiales por placenteros. En la Escuela Superior de Canto de Madrid celebraremos, en octubre próximo, la segunda edición del Concurso Internacional de Zarzuela «Ana María Iriarte» y espero, como miembro del jurado, descubrir a tantos jóvenes talentos como los que nos dejó la primera edición del certamen (y con algunos de los cuales he trabajado a pleno rendimiento en los últimos meses). Especial ilusión y contento me produce, igualmente, repetir dirección musical en el Teatro Nacional de La Zarzuela, y por tercer año consecutivo, junto a mi colega y amigo Cristóbal Soler. Con su beneplácito y un elenco de auténtico lujo, me pondré en abril y mayo al frente de una de las entregas más señeras de nuestra lírica, la singular «Marina» de Emilio Arrieta, obra con la que debuté en el género operístico hace dos lustros. Y será por fin, erguido en mi condición de asturiano y empujado por el imborrable recuerdo de mi primer concierto con la Orquesta Oviedo Filarmonía en enero pasado, que me estrenaré en la temporada de zarzuela ovetense con otro soberbio título, nada más y nada menos que «El Gato Montés» de Manuel Penella. Del resto y de alguna grata noticia que confío poder desvelarte muy pronto tendrás puntual conocimiento en este «atril» que me honro en compartir contigo.

Óliver Díaz - Gijón, 8 de septiembre de 2012

CONCIERTOS DIDÁCTICOS… Regreso a Asturias para afrontar una serie de conciertos didácticos dirigidos a jóvenes escolares. Y si bien es cierto que en los últimos tiempos se han impulsado políticas educativas dirigidas a los más pequeños, no lo es menos que la mayoría de los programas han venido adoleciendo de la continuidad necesaria como para surtir efectos pedagógicos adecuados y suficientes. Ajena a los vaivenes producidos por la alternancia democrática en gobiernos autonómicos y municipales, la música clásica tendría que contar de forma permanente con un plan reglado de actividades que contribuyan con eficacia a la mejor compresión de esta faceta elevada del arte desde los primeros años de la infancia. Espero y deseo que iniciativas como la de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias –a la que dirijo por segunda vez con esta finalidad– o la implantada en Gijón hace una década junto al comunicador Pachi Poncela y la Fundación de Cultura de la ciudad –bajo la denominación «Música, maestro» e inspirada en los ciclos formativos de Leonard Bernstein de mediados del siglo XX en EE.UU.– acaben por consolidarse definitivamente. Porque son el modelo esencial para que el público adulto del mañana pueda vivir intensamente la experiencia de cada concierto en toda su integridad sonora y significante. Y porque, al fin, la música y los músicos coexistimos para el supremo disfrute de unos espectadores que, en el futuro inmediato, tendrán mejores razones para seguir llenando los teatros.

Óliver Díaz - Gijón, 9 de mayo de 2012

AESDO… En los últimos meses he venido trabajando codo a codo con mi compañero y amigo Cristóbal Soler en la puesta en marcha de la primera Asociación Española de Directores de Orquesta, AESDO. Lo que hace algún tiempo era tan solo un proyecto en ciernes, hoy es una feliz realidad. Tanto es así, que hace unas semanas realizábamos el primer encuentro de directores de orquesta, una mesa redonda en la que, junto a críticos y gerentes del panorama musical, hemos debatido sobre la figura del director asistente en las orquestas profesionales españolas. Varios son los jóvenes directores que en las últimas semanas se han acercado a mí para pedirme asesoramiento respecto a este maravilloso oficio, principalmente acerca de dónde formarse y de cómo funciona el circuito profesional. Y dar respuesta a estos interrogantes son algunas de las razones de ser de la AESDO. La institución nace, sobre todo, para ayudar a los estudiantes mediante una plataforma que permite compartir experiencias, procurar consejos y posibilitar el contacto entre directores jóvenes y directores curtidos. Son cada vez más los países que cuentan con asociaciones similares y era inaplazable que en España se creara, por fin, una agrupación de estas características. Como vicepresidente de la AESDO, me siento muy orgulloso del paso que hemos dado y espero y deseo que la «empresa» que acaba de ver la luz sea el faro que ilumine la carrera de nuestros jóvenes estudiantes de dirección. Ese es el gran compromiso de la Asociación. Y el mío personal.

Óliver Díaz - Madrid, 15 de marzo de 2012

ENSAYOS… Me encuentro en Madrid preparando una nueva producción de la ópera «El Gato Montés», de Manuel Penella, para el Teatro Nacional de La Zarzuela. La producción cuenta con un elenco de voces de auténtico lujo y con el dramaturgo José Carlos Plaza, uno de los más grandes directores escenográficos del panorama internacional. Ponemos todo el énfasis en el objetivo de conseguir que los personajes cuenten la historia y reaccionen de una manera natural a las situaciones que se producen en el transcurso de la obra. Y es ahí donde deben confluir la pericia del director musical y la del director de escena para ensamblar emociones y unificar sentimientos, tanto si partimos del lenguaje hablado y avanzamos hacia el lenguaje musical, como viceversa. Los músicos olvidamos, con harta frecuencia, que leer la partitura como lo hacíamos en nuestros días de estudiantes de solfeo es sólo el comienzo de un trabajo que, en rigor, empieza con el estudio profundo de la partitura y termina con la comprensión cabal de la esencia misma de la composición. En esta apasionante tarea, no conozco ni atajo ni camino distinto para transmitir fielmente el conjunto de peripecias vitales que los grandes compositores han sabido plasmar en unas cuantas páginas pautadas. En ello estamos y a ello nos entregamos con gozosa dedicación.

Óliver Díaz - Madrid, 23 de enero de 2012

DE VUELTA A CASA… Si Gijón es la ciudad donde tengo mi domicilio y donde continúo culminando muchos de los proyectos que me proporcionan mayor agrado, Oviedo es la ciudad donde he nacido y donde confluye desde siempre un especial culto hacia la música clásica. Dirigir a los componentes de la Oviedo Filarmonía, músicos todos de generosa entrega y altísimo nivel, entraña al unísono enormes dosis de satisfacción y responsabilidad: el compromiso artístico de dar lo mejor en mi propia casa, el regocijo íntimo de retornar a mis raíces.

Óliver Díaz - Gijón, 12 de enero de 2012

FELIZ 2012… Tal es mi deseo para mis compañeros del Coro y Orquesta Sinfónica Ciudad de Gijón, para mis amigos, para mis seguidores y para ti, amable visitante, que has llegado hasta este atril que también es el tuyo. Gracias a todos. Vuestra entrega, amabilidad y confianza me imbuye de energía positiva para empezar el año haciendo lo que más me gusta hacer: MÚSICA.

Óliver Díaz - Gijón, 1 de enero de 2012

BICENTENARIO DE JOVELLANOS… El pasado 28 de noviembre, con motivo del bicentenario de la muerte de don Gaspar Melchor de Jovellanos, tuve la oportunidad de acercarme nuevamente a mi faceta de pianista, en la que ya no me prodigo mucho por falta material de tiempo pero que, ante tan especiales circunstancias, además de constituir un gran honor fue un auténtico placer para mí. Los actos institucionales para la celebración de fecha tan señalada concluyeron con un concierto en la Iglesia de Santa Marina (Puerto de Vega, Asturias), la misma en la que se celebró el funeral de nuestro erudito paisano y en la que se encuentra una de las joyas musicales vivas que tenemos en nuestro país: un maravilloso órgano de finales del siglo XVI que ya en su día despidiera para siempre con música al escritor, jurista y político ilustrado español. Doy gracias a la Comisión Conmemorativa del Bicentenario de Jovellanos, con don Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos a la cabeza, por hacerme partícipe de distinción tan inmerecida como jubilosa. Para este gijonés de adopción y jovellanista de devoción fue realmente emocionante hacer sonar de nuevo y tras doscientos años el mismo instrumento en memoria del más ilustre de los ciudadanos de Gijón. Quienes viajen por el occidente asturiano se verán gratamente sorprendidos si visitan, en el concejo de Navia, la citada iglesia de Santa Marina de Puerto de Vega que fuera construida entre 1730 y 1749. En su interior, junto al citado órgano, se conservan admirables retablos del escultor ovetense José Bernardo de la Meana. El acierto será pleno si para reponer fuerzas eligen una rica paella de mariscos en cualquiera de los recomendables restaurantes del puerto y sin necesidad de dejarse toda la billetera en la mesa. ¡Quien tuvo la fortuna de comerse una, bien lo sabe…!

Óliver Díaz - Madrid, 16 de diciembre de 2011

NEOCLASICISMO (y II)… Otra aclaración: en opinión de muy diversa literatura, la «Historia del soldado» de Stravinsky, creada en 1917 para una formación muy reducida, iniciaría ese camerismo orquestal que lleva implícito la vuelta a los modelos clásicos. Nada más lejos de la realidad. Exiliado en Lausana y víctima de las penurias de la primera guerra mundial, Stravinsky utiliza sólo siete instrumentistas por la imperiosa necesidad de los acontecimientos, viéndose forzado por lo mismo a concebir un espectáculo que pudiera moverse con facilidad de escenario en escenario. De los instrumentos elegidos, trombón y trompeta (los más representativos del viento metal), violín y contrabajo (el más agudo y el más grave de la familia cuerda), clarinete y fagot (característicos del viento madera), junto a un buen número de elementos de percusión –aunque, eso sí, en manos de un mismo solista– , se deriva la proyección de toda una orquesta sobre un grupo pequeño, continuando la línea de gran orquestación utilizada en los tres grandes ballets que escribiría en la segunda década del siglo XX.

Óliver Díaz - Gijón, 21 de octubre de 2011

NEOCLASICISMO… Con motivo del concierto del 22 de octubre en el Teatro Jovellanos de Gijón, hago la siguiente puntualización. Una de las obras del cartel es la «Sinfonía Clásica» de Prokófiev, partitura interesantísima y tremendamente difícil por su virtuosismo orquestal. En algunos libros de «Historia de la música» se cita el ballet de Stravinsky «Pulcinella», estrenado en 1920, como el comienzo del neoclasicismo musical. Sin embargo, Prokófiev ya había escrito su Sinfonía Clásica en 1918, erigiéndose en claro precursor de esta nueva tendencia estética…

Óliver Díaz - Gijón, 19 de octubre de 2011

MARCO INCOMPARABLE… Estoy en Madrid dirigiendo «El barbero de Sevilla» de Rossini. Las representaciones tienen lugar al aire libre, en los Jardines de Sabatini, con el Palacio Real como telón de fondo de la escenografía. No es el mejor de los sitios posibles para la sonoridad (nunca lo es cuando un espectáculo de música clásica se celebra al descubierto), pero el maravilloso decorado natural que nos envuelve lo compensa con creces. Pienso que la manida frase «un marco incomparable» viene como anillo al dedo, no solo para describir el entorno geográfico, sino también el «entorno» humano. En una profesión en la que abundan las tensiones y el estrés, es una bendición para la salud mental poner en pie, de vez en cuando, una nueva producción con un grupo de amigos. Lo estoy disfrutando mucho. Espero que el público también.

Óliver Díaz - Madrid, 25 de agosto de 2011

CON JOVELLANOS... Enlazando con mi última reflexión y al hilo de las nuevas tendencias artísticas, me encuentro en Oviedo homenajeando a uno de los asturianos más ilustres de todos los tiempos: Melchor Gaspar de Jovellanos. En una propuesta muy acertada del tenor asturiano Joaquín Pixán, hemos conformado un equipo, con denominación de origen asturiana, integrado por el propio Pixán como solista, Jorge Muñiz como compositor, Antonio Gamoneda como escritor, la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, el coro de la Fundación Príncipe de Asturias y el director que escribe estas líneas. Proyectos como éste son necesarios para estimular a los nuevos creadores y para vincular el pasado con el presente y el futuro. El trabajo está resultando arduo, pero la experiencia es tremendamente enriquecedora y creo que podremos ofrecer un buen trabajo, ojalá que del agrado de todos cuantos lo escuchen cuando el disco salga a la luz. Por cierto, gran trabajo de todos los compañeros involucrados en el proyecto y mención especial a los dos conjuntos musicales de referencia en esta región, la OSPA y el coro de la Fundación Príncipe de Asturias, ambos de gran calidad y con los que resulta un verdadero placer trabajar.

Óliver Díaz. Oviedo, 14 de junio de 2011

SUEÑO CUMPLIDO... Acabamos de presentar en concierto, en el Puerto de Santa María, mi último trabajo discográfico o mejor dicho el último trabajo discográfico de Javier Ruibal, «Sueño» en doble soporte, CD y DVD con el propio Ruibal, la Orquesta de Córdoba, y maravillosos arreglos de Javier López de Guereña. Me viene a la mente una cuestión que a veces los intérpretes olvidamos, y es que además de ofrecer en concierto el repertorio clásico de los grandes maestros, también tenemos la obligación de ofrecer al público nuevas músicas, nuevas propuestas artísticas, o dicho de otra forma, «informar» a la sociedad de las nuevas tendencias estéticas. A veces estamos demasiado anclados al repertorio tradicional y nos da un poco de pereza acercarnos a la nueva música. Pues bien, en este caso no puedo decir que haya sido una sorpresa porque conocía de sobra a mis compañeros de viaje, pero aun así he de resaltar la calidad de la propuesta. Ruibal es un artista excepcional, una persona con una capacidad comunicativa increíble y con el que he disfrutado y aprendido muchísimo; y López de Guereña es sin duda uno de los grandes músicos españoles del momento. La sutileza, elegancia, y capacidad para captar e iluminar la esencia de cada palabra, de cada poema, es realmente sorprendente. Lo dicho, un lujo que os recomiendo a todos, «Sueño» de Javier Ruibal, Javier López de Guereña, la Orquesta de Córdoba y este servidor de la música.

Óliver Díaz. El Puerto de Santa María, 28 de mayo de 2011

MAHLER CENTENARIO... Das Lied von der Erde (La Canción de la Tierra) es seguramente la obra más personal de ese genio de la composición y la dirección de orquesta que fue Gustav Mahler; no en vano los poemas orientales que utilizó para su obra fueron para él un gran descubrimiento ya que describían sus sensaciones, sentimientos y filosofía de vida de una manera inusitadamente fiel. Cualquier fecha es buena para interpretar una de las grandes obras de la historia de la música, pero si además, como es el caso, el concierto se celebra en el día en que se cumplen 100 años del sepelio del compositor, parece que se crea un ambiente especial entre los intérpretes y el público. «La Canción de la Tierra» es una obra compleja que absorbe mucha energía a quién la interpreta, pero desde luego para la Orquesta Sinfónica Ciudad de Gijón ha sido una grandísima experiencia. ¡Ah! Una última reflexión: es un lujo maravilloso trabajar con solistas de la talla de Andeka Gorrotxategi y Marina Rodriguez Cusi, poseedores ambos de una extraordinaria calidad artística y humana.

Óliver Díaz. Gijón, 23 de mayo de 2011